Reclamacion Ikea Malaga
Buenas tardes, mi nombre es RCS, somos clientes de Ikea desde hace 4 años. Trataré de ser breve. En base a una reclamación, he recibido una respuesta, la cual nos sentimos ofendidos y algo insultados (el número de reclamación es el 11R407). En la cual, para resumir, presentamos una reclamación por un trabajador de la sala de juegos de la tienda Ikea Málaga. Nuestro niño mide 2 cm. por encima de la talla mínima pero el trabajador de la sala de juegos que mide 1.80 aprox. desde su perspectiva observaba que medía por debajo, a lo cual le pedí hiciera el favor de agacharse a la misma altura del niño y ahí fue donde empezó el problema. Atanero, patán y chulo como nadie se negó. Posteriormente esto fue verificado por la supervisora, la cual nos dio la razón y realizamos la reclamación correspondiente. Ahora hemos recibido su respuesta en donde no responden a nuestra reclamación. Por el contrario, nos siguen ofendiendo al no considerar nuestra verdad (verificada por su supervisora) tachándonos de mentirosos al manifestar que hay normas respecto a las tallas mínimas, por seguridad, no siendo eso el punto de nuestra reclamación. A pesar de que con unas disculpas nos conformábamos, no esperábamos esta respuesta, así que desde hoy empieza mi batalla contra estos señores. Ikea Málaga. El responsable de relación al cliente es: Francisco de Sousa. Les escribo a ustedes, porque pensamos continuar con nuestra reclamación, sea cual sea el canal necesario para ello (atención al cliente, derechos del consumidor, páginas sociales, internet, etc.) hasta recibir una respuesta satisfactoria.
Las camas del IKEA son de mala calidad y el personal de la tienda de Vallecas bastante borde
Yo siempre había pensado que el IKEA era la solución de quienes, con esfuerzo, tenemos una casa y queremos decorarla con mucho estilo y poco dinero. Y así lo intenté la pasada Navidad. Hace ahora 1 año. En aquel momento compré platos, vasos, cortinas, un par de estanterías y “una cama”, con la esperanza de que cuando mi economía mejorase, pudiese poco a poco ir comprando más cositas para amueblar mi casa del todo.
Pero ahora ya no pienso igual, porque mi cama “se rompió” anoche, a las 3 de la madrugada, mientras yo dormía, sin más movimiento brusco que un giro de cabeza en la almohada, cayendo al suelo en cuestión de segundos. Pensando que aquel “desperfecto aislado” se solucionaría sin ningún problema, por cuanto las camas del IKEA tienen 2 años de garantía y la mía tiene apenas 1 año, llamé a atención al cliente y, minutos más tarde, me apersoné con lo que me solicitaban: la factura y unas fotos de la cama rota.
Mi sorpresa comenzó cuando la chica que me atendió me dijo que “en algunos días me llamaría un técnico para ir a casa a ver la cama”. Yo le dije que si fuese otro mueble no me importaba la cantidad de días, pero que siendo la cama, prefería que se solucionase cuanto antes, ya que de otro modo, no tendría donde dormir. Llamó entonces a un técnico que estaba en la tienda y mi sorpresa fue supina cuando el chico, de la manera más borde que he podido ver en mucho tiempo, me acusó de que yo había “arrancado” los tornillos de la cama y que por eso IKEA no me cambiaría la pieza rota. Por supuesto, que mi queja no se hizo esperar, tanto con el encargado como con la denuncia correspondiente en la oficina de consumo, la cual espero que prospere ya que he tenido que hacer filigranas para “reparar” yo misma mi cama y dormir dignamente hasta que esto se solucione.
Y me pregunto yo, ¿cuándo cree el técnico que yo “arranqué” los tornillos? ¿antes o después de caerme de la cama a las 3 de la mañana? ¿se piensa, además, que yo no tengo nada más que hacer que ponerme a arrancar tornillos de una cama que me ha costado mi dinero? Me acusa de que la moví para limpiar… y digo yo (aunque mi habitación es casi del mismo tamaño de la cama y por tanto no la he movido de sitio) ¿y quién no mueve su cama para limpiar por debajo? Para más INRI me grita delante de todos los clientes que “a saber lo que hago yo en mi cama por las noches”. Sin ánimo de devolverle la ofensa, le dije que en mi casa no había niños que saltasen sobre la cama y, para colmo, duermo sola y no peso más de 65 kilos.
La verdad, creo que este técnico le hace un flaco favor a la tienda de IKEA SUR situada en el Centro Comercial La Gavia de Villa de Vallecas, porque además de maleducado y borde, es un pésimo técnico, ya que cualquiera que vea las fotos, y la cama, se da cuenta de que tal y donde están situados los tornillos es imposible arrancarlos, y además, cualquiera con dos dedos de frente sabe que nadie se pone a arrancar los tornillos de su propia cama, para después reclamar la pieza rota y volver a tener la misma cama. Al menos yo, tengo cosas más interesantes que hacer, y no puedo estar perdiendo tiempo en arrancar tornillos, para luego caerme a las 3 de la mañana. La cama es modelo Aspelund, por si alguien está pensando en comprarla. Yo simplemente advierto que es “de mala calidad”. Y no sólo lo digo yo, lo dicen muchos clientes en páginas como: www.indefenso.com y otras, donde aparecen quejas de la mala calidad de muchos otros muebles y del trato que reciben en las tiendas.
Ah, y otra cosita, para mi economía, los 200 euros que cuesta la cama son bastante significativos, aunque para el IKEA sean insignificantes (razón de más para evitar perder un cliente, sus amigos y familiares, y otros cientos, a tenor de los lectores de esta carta). Lo que sí está claro es que estas letras publicadas en varios medios le saldrá más cara al IKEA que los 200 euros que cuesta la cama nueva (aunque yo sólo estoy reclamando una pieza, no la cama entera), porque la “mala prensa” que están teniendo, no tiene precio.
Patricia Morales
Publicidad falsa en Ikea (parte 2)
Más de dos meses después de haber presentado mi último escrito ante Ikea, finalmente me contestan disculpándose por las molestias y ofreciéndome una oferta parecida a la que me negaron en su momento, aunque por supuesto no se pronuncian sobre la acusación de publicidad engañosa. Os adjunto copia de dicha carta.
En realidad, la oferta que me proponen no es parecida, sino mejor, puesto que el armario Botne cuesta 179 € y me lo dejan al precio de 49,90 €. La segunda opción sugerida del Dombas no me interesa porque sólo está disponible en color marrón; además, tiene menos altura.
Con esto, me fui al Ikea de San Sebastián de los Reyes a comprar el armario. Primero fui a Atención al Cliente para que me explicasen cómo debía proceder y asegurarme de que no había ningún problema. Allí me aclararon que primero tenía que comprar el armario al precio real y luego volver a Atención al Cliente para que me devolviesen la diferencia. Así que entré en la tienda y compré el armario. Como el armario era muy largo, quise contratar el Transporte en caja, pero me querían cobrar 49 €, que era el precio correspondiente a una mercancía de entre 150 y 300 € para la Comunidad de Madrid, así que no lo contraté.
A continuación fui otra vez a Atención al Cliente para que me devolviesen el dinero correspondiente. Me atendió la misma chica que antes y fue muy amable. Entre la cola y los papeleos tuve que esperar bastante, pero mereció la pena.
Después fui a la cola de Transporte, que está situada junto a Atención al Cliente, pensando que ahí también podría contratarlo. Cuando llegó mi turno, me aclararon que primero tenía que pagarlo en caja y luego allí lo gestionaba. Así que me fui otra vez a caja a que me cobrasen. Saqué mi factura de 49,90 € y me cobraron 25 €, correspondientes a la mercancía de 0 a 150 €.
Luego volví a Transporte y el chico me dijo que el ticket del transporte estaba mal y que, a pesar de la oferta, me tenían que cobrar el transporte para el armario con su precio real. Así que regresé a Atención al Cliente. Esta vez ya no esperé la cola y aproveché entre cliente y cliente para que me atendiera la misma chica de las dos veces anteriores. En un principio me dijo que tenía que pagar los 49 € de transporte, pero luego decidió consultarlo y le dijeron que no, que me cobrasen 25 € y que avisasen al chico de transporte para que le cobrasen a Ikea los otros 24 €. Así lo hizo esta chica y volví por tercera vez a Transporte ya sin problemas.
Después de pasar 2 veces por caja, 3 por Atención al Cliente y otras 3 por Transporte, finalmente conseguí mi armario. Ahora tengo que comprobar que realmente me cabe en la habitación donde quiero ponerlo, ya que parece que está un poco justo. Aun así, tras todo el tiempo y trabajo perdidos, no pienso devolverlo.
Está claro que es un rollo poner reclamaciones, pero es la única forma de conseguir algo. Aunque yo no hubiese logrado que Ikea recapacitase, si varias personas se quejasen de lo mismo (y de paso lo publicasen en internet), las cosas cambiarían.
Espero que esto le pueda servir de ayuda a alguien.
Publicidad falsa en Ikea (parte 1)
Quiero contar la reclamación que tengo en curso con Ikea por publicidad engañosa. Todavía no se ha resuelto, pero os iré informando de su evolución.
El día 30/12/2009 recibí un correo electrónico de Ikea informándome de la fiesta Knut de Suecia que quieren celebrar con varias ofertas del 30/12/2009 al 24/01/2010. Adjunto copia del correo.
El día 04/01/2009 entro en la página web de Ikea para San Sebastián de los Reyes y veo que el armario Kullen, con referencia 200.930.60, está rebajado de unos 99 € a 49,50 € (adjunto copia de la página web – ver página 2). Como estaba interesada en comprarlo, comprobé que la fecha de la oferta duraba hasta el 24/01/2010, como todos los artículos rebajados de la fiesta Knut. Así que al día siguiente fuí a la tienda de Ikea de San Sebastián de los Reyes y, cuando llego allí, veo que el armario que está en exposición no tiene indicada la rebaja, pero que sí tiene la etiqueta Knut. Pienso que es un error y bajo al almacén en un último intento por comprar el artículo, pero no es un error, tiene el precio original. Pregunto a otro empleado del almacén y me dice que ese armario cuesta los 99 €. Cuando le digo que en su página web pone que está rebajado a 49,50 €, entramos juntos en la página web y vemos que ya no está incluido en la fiesta Knut y que vuelve a tener su precio original. Me comenta que, si lo he visto en la página web del día anterior, debería poner una reclamación para que me vendiesen el armario según la oferta, y así lo hago. Adjunto copia de la reclamación presentada en Ikea el 05/01/2010, en la que Ikea contesta que la oferta ha terminado y que no pueden ampliarla. Para cursar dicha reclamación, posteriormente la presento en la oficina de registro de la Junta de Distrito de mi barrio, en Madrid.
En febrero, recibo una carta de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) comunicándome que se ha dado traslado a la OMIC de San Sebastián de los Reyes y que a partir de ese momento tengo que realizar allí todas las gestiones relativas a mi reclamación. Adjunto copia de dicha carta.
La semana del 12 de abril recibo otra carta con la contestación de Ikea. Únicamente dicen que el día que intenté comprar el armario, éste no estaba en oferta, ni aparecía en oferta en su página web; cosa que no es mentira, pero que no contesta a mi reclamación. Adjunto copia del escrito.
Como me dan de plazo 10 días para contestar, escribo mi contestación, que presentaré mañana 26 de abril en San Sebastián de los Reyes. También adjunto copia de esta carta.
De momento, esto es todo. Os seguiré informando de las novedades que vayan apareciendo.
